jueves, 6 de febrero de 2014

Una bella oportunidad c:


Después de tanto caminar finalmente lo había encontrado. La tumba de su padre se situaba en la cima de la colina. Era un cementerio abandonado el cual el no había visitado desde hacia tiempo. Sintió nostalgia y, mientras se arrodillaba, una sensación de culpa invadió su cuerpo por no haberlo visitado durante tanto tiempo. Se sintió derrotado y ante el se mostró así. Se sometía al entendimiento q le podría brindar el alma de su padre aunque este ya no este en el mundo de los vivos. En el lecho de su muerte hace casi 5 años, su padre, echado en una cama y castigado por el tiempo y las experiencia s q ya había vivido, pudo decirle con una voz tan débil apenas mas fuerte q el silbido del viento en la ventana: hijo, cuando me necesites, búscame, yo siempre estaré ahí para ti, aunque no este en este mundo me escapare del paraíso solo para mostrarte q estoy contigo pase lo q pase. Te amo hijo mío.
Ahora con lagrimas en los ojos y ciego a toda posibilidad de arreglar su vida, ponía su existencia y lo q pasaría después en lo q su padre le diría si es q de verdad podía hacer algún tipo de contacto con el. Lloró amargamente por no poder arreglar sus problemas y por no tener el coraje q tienen otros para enfrentar las cosas. Lloro arrodillado hasta q se quedo dormido en el húmedo pasto.
El muchacho sintió q alguien lo cogía por los hombros intentando levantarlo.
-hijo mío ¿por q estas llorando? ¿Q t han hecho?
-¡padre! Pero como es posible q estés aquí.- suspiro poniéndose de pie con la ayuda del viejo.
-siempre estuve a tu lado, hijo. Que no me hayas podido ver no significa lo contrario.- repuso el padre.
-¡pero padre…!-contesto el muchacho.
- eso no importa ahora, cuéntame ¿q te ha pasado? – replico el viejo llevándolo a la tumba para q se puedan sentar.
- mis malas decisiones padre, no supe aprovechar las circunstancias q tenia a mi favor. He gastado todo lo q me has dejado desde los quince años Cuando me dejaste. No tengo nada, la gente se ha aprovechado de mí y no lo supe ver. Confié en la gente equivocada y defraude a las pocas personas q me querían y confiaban en mi. Incluyéndote.
-a mi no me has defraudado. Aun no. Solo tienes 20 años.
-pero padre no tengo nada.
-eso no significa q no puedas rehacer lo q has destruido. Has confiado en las personas q no debías. La confianza no es algo tan simple. Se brinda a las personas cuando las conocemos y sabemos q podemos contar con ellas.
-Padre pero no he podido administrar el dinero q me has dejado.
-tuviste q aprender primero a administrar tu tiempo y tu vida. ¿En q has invertido tu tiempo?. Ha llegado el momento en el que debes mirar hacia atrás y preguntarte ¿q has hecho hasta el día de hoy?
- padre, me he hecho esa pregunta mientra venia hacia aquí y me he encontrado con mi propia desgracia.- dijo el muchacho mirando el verde suelo.
-pues es hora q comiences de nuevo. No puedes derrumbarte tan fácilmente.- respondió el padre poniendo su brazo derecho sobre el hombro de su hijo.
-he fracasado en todo lo q he hecho. Quisiera retroceder el tiempo y poder cambiar mi futuro.
- pero hijo, entonces has aprendido de tus fracasos, y si uno aprende de sus fracasos entonces realmente no ha fracasado. Aprender de los errores es una virtud q muy pocos consideran.
-no se por donde empezar a repara todo el daño, padre. ¿Que puedo hacer?
-empieza primero a repararte a ti mismo.
- no se si pueda hacerlo.
- ese es un buen punto por donde podrías comenzar. La confianza en ti mismo. Necesitas volver a creer en ti y en tus habilidades, y darte cuenta q puedes hacer muchas cosas. Ahora estas solo. No tienes otra opción. Estoy contigo pero eso solo tú lo sabes. Nadie mas. por lo tanto principalmente solo te tienes a ti mismo. Eres tu más grande fuerza para hacer las cosas. El coraje tendrás q sacarlo de ti mismo para así enfrentar lo que se viene. La gente te rechazara. Y estará en contra de muchas cosas q tu hagas, en tus creencias y tus ideas. y eso significara q tu vida esta volviendo a ser normal. Es hora que regreses a rehacer lo destruido.
-¿te iras?
- quisiera quedarme pero se darán cuenta q me escape. ¡Que barbaridad! De joven fui muy rebelde y aun ahora en este lugar me siento joven de nuevo, y por lo tanto mi rebeldía ha resucitado.
-¿dios es bueno?
- por supuesto. Somos nosotros mismos lo q nos ponemos los castigos cuando tomamos pésimas decisiones. No el
-pero padre ¿como sabré q esto es real?
-soy tan real como decir q en estos momentos estas durmiendo plácidamente en un cementerio casi abandonado q muy pocos conocen. Es hora de partir. Además de mi, eres la única gran fuerza q tienes para hacer las cosas a partir de ahora. En 6 meses, cuando cumplas 21, recibirás una herencia q yo deje para ti. Muy aparte de todo lo q ya tenias.
- ¿pero como? ¿tu ya sabias q esto iba a suceder?
-te conozco como la palma de mi mano hijo. Sin embargo no lo sabía. Sospechaba algo y fue entonces cuando pensé en hacer esto. Esta es tu segunda oportunidad. Aprovéchala.
Y dicho esto el viejo desapareció de su lado. El muchacho sintió q todo se nublaba al tiempo q su cuerpo no le respondía y caía al suelo. Extrañamente la caída no había dolido. Después algo frio frotaba su pómulo derecho. Abrió los ojos poco a poco y vio q era una lengua grande y juguetona. Un labrador color blanco de tamaño mediano estaba a su lado, Y con el, un hombre de canoso pelo largo, con una joroba difícil de disimular, golpeaba ligeramente su bastón contra el suelo como esperando algo.
-¿que hace usted aquí? ¡Si quiere dormir puede ir a un parque!
- lo siento, pensé q este cementerio estaba abandonado.
-Lo esta, pero por los familiares de todos estos fallecidos. A mi me pagan por cuidarlo así q eso hago.
-en todo caso ya descanse. Así q ya me voy.
El viejo dio la vuelta y se fue con su perro.

-¡vagabundo!- pensó el viejo para sus adentros.
El muchacho desaparecía colina abajo y, mientras dejaba atrás el cementerio en el cual había tenido lugar la conversación con su padre, acelero la marcha. Ahora lo sentía mas cerca. Lo sentía dentro de el. Formando la fuerza q en el mismo residía pero q aun debía encontrar.

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